viernes, 11 de diciembre de 2009

Árbol caído

Esta mañana amaneció lloviendo, y lloviendo lindo. Empezó como a eso de las seis y alguíto, estaba empezando a desayunar. Me puse contento, como seguramente muchos. Mientras desayunaba veía la lluvia, la sentía golpear el vidrio cada ves que llegaban como oleadas unas ráfagas de viento del sur.

Árbol caído I
Foto: Árbol caído I © Todos los derechos reservados.

A eso de las 06:45 salí, con campera, paraguas, botas, todo equipado para hacer las pocas cuadras hasta la office. Me fui por una de las veredas y no por el paseo, para evitar el castigo del agua. Cuando llegué me lo encontré al ordenanza en la puerta, bien sonriente, contento con la lluvia y el fresco. El hombre vive en el campo de su familia, a unas decenas de kilómetros al sur de la ciudad, así es que la sequía también lo golpeo, como a todos los productores. De ahí la alegría de ver y sentir la lluvia.

Árbol caído III
Foto: Árbol caído III © Todos los derechos reservados.

Luego del saludo, nos pusimos a comentar lo lindo que estaba, cuando se sintió un crujido y el golpe. Uno de los pacará del paseo se vino abajo, uno que estaba ahí nomas, cerca de la office, antes de la esquina. El primer comentario luego de la sorpresa, fue que suerte que no venía nadie por el paseo. Claro la poca gente que venía caminando rumbo a sus trabajos lo hacía por la vereda que me vine yo, también buscando cierto reparo al viento, el cual no era muy fuerte, pero movía algo las copas de la arbolada.

Pasadas algunas horas, en un corte, me cruce a ver cuales podrían ser las causas y los daños en el paseo, por la caía del árbol. Ya estaban los empleados de la empresa que tiene a cargo el mantenimiento, de paso le saque unas fotos al pobre árbol allí tirado,..me dio lástima que se venga abajo.

Árbol caído II
Foto: Árbol caído II © Todos los derechos reservados.

Como se ve en la foto, se quebró bien abajo. Estaba bastante deteriorado en su interior, aunque no era muy antiguo. Uno de los empleados señalo que estaba medio seco desde hace rato.

Parece que no es el único, a unos cuantos metros hay otro, de mayor porte que también evidencia problemas. Prácticamente ya no tiene follaje, muy lamentablemente.

El tema es que gracias a Dios no ocurrió ninguna desgracia. Entre las siete menos cuarto y las siete y media, muchas personas pasan por el paseo rumbo a sus trabajos. En días de buen tiempo y temperaturas agradables, a esa hora también se ven algunos que a modo de ejercicio mañanero corren, o hacen footing a lo largo del paseo. Por las tardes, y más ahora que se han terminado las clases, no son pocos los chicos que juegan en el veredón.

En fin, me parece que los responsables del cuidado del Paseo España, se deberán poner en la tarea de analizar cuales árboles tienen algún problema, revitalizarlos con sumo cuidado, en el caso que se pueda salvar (prioridad), o sacarlo y reponerlo rápidamente.


Como ya lo he mencionado, en post dedicados al paseo, el gran valor de nuestro Paseo España, es precisamente su arboleda. No sólo la apreciamos por su vista y agradable sombra, por sus especies propias de la región chaco santiagueña y su flora, en verano disipa energía, y cuando corre una pequeña brisa del sur, es un verdadero placer sentirla. La arboleda de nuestro paseo se ha transformado en un detalle más que agradable de nuestra vida en el barrio.